martes, octubre 18, 2005

Canción de la Sangre

Que sangra en mis dedos tu corazón
Como la víscera de un pájaro

He abierto la puerta de la luz desde tu sexo


Espero, (como el viejo Whitman)

O un sucio vestigio de bosque
O una aherrojada herida en el fondo de las nubes

Espero
Sin decir estival o luna llena

Soy la mano que escribe un verso
bajo el riesgo de activar un disparo de locura

Y no más que la sangre
Cómo las entrañas calientes de un ruiseñor

Ya ves que duele

Una palabra brota de una herida
Y es otra línea

Ya ves que la sangre suele ser el más puro de los versos.

Raúl Ríos

2 Comments:

Blogger Lo-que-serA said...

"Una palabra brota de la herida
y es otra línea"
¡Guau! Escrito así ni miedo da sangrar, lástima que no siempre manan palabras las heridas.
¿Y las sonrisas, Raúl? ¿Qué brota de las sonrisas?

miércoles, octubre 19, 2005 11:42:00 a. m.  
Blogger Raúl Ríos said...

Como de la alegría los poemas que más nos mueven son los del dolor..

Uff lástima que los de las heridas suelen ser las que más escribo o más recuerdo.

Hace mucho tiempo dirigí unos talleres de creación poética para niños de secundaria.

Una niña de nombre Alondra un día me sorprendió, les puse de ejercicio que me describieran en lenguaje poético
¿Qué es un árbol?

Me llovieron explicaciones.

Un muchachito dijo que era la casa de los pájaros.

Otro aseguró que eran sólo para colgar columpios.

Alondra contestó:

Un árbol es una explosión de hojas.

Me quedé helado.

Lo comento porque igual una herida o una sonrisa es miel hiel o simple tierra.

Ojalá fuera algo menos que poesía.

miércoles, octubre 19, 2005 12:14:00 p. m.  

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